

Indiscutiblemente el tema de estos días tiene que ser el Consejo Nacional Electoral (CNE). Algunos titulares dan referencias angustiosas sobre el Registro y los "paréntesis informativos" de Chávez que se llevan horas en el canal oficial, más los micros con el "caballito cubano" los mensajes publicitarios del "socialismo" rechazado el pasado 2 de diciembre, más los perdidos cómputos finales de la pasada votación, se acumulan angustiosamente en esa lista interminable de desmanes que imposibilitan la serenidad que es un derecho en el momento de una lucha electoral para cualquier ciudadano del mundo.
Han crecido las inconsistencias del registro electoral, mas de 4 mil centros de votación son considerados de "Alto riesgo". A eso hay que agregarle que más de doscientos mil integrantes de mesa serán del partido socialista unido, que sabemos tienen órdenes a cumplir que de ninguna manera son garantía de paz y transparencia. Ya no hay tiempo para lamentarse, esa es la realidad que tenemos para este próximo 23 de noviembre. Y es con ella que tenemos que lidiar.
UN PAÍS DISMINUIDO
Hoy como nunca Venezuela está disminuida ante el mundo. Las Farc, socios en el ideal; los pleitos e insultos a mandatarios y funcionarios internacionales, los riesgosos pactos con Rusia e Irán, la propia victoria de Obama, la inflación, las expulsiones de embajadores y de nuestro personal inexperto y prepotente en Estados Unidos, la regaladora compra conciencias que cuesta millones de dólares a Venezuela, la corrupción, y pare usted de contar. Pero este 23 de noviembre es cuestión nuestra. Sólo los venezolanos podemos y tenemos que cambiar las reglas de juego.
Gente, mucha gente votando, gente imposible de contener.
VOTAR NO ES COMPLICADO
Usted decide por cual tarjeta quiere elegir a su candidato y esa le guía. No tema preguntar, informarse. Es su derecho y esta vez nos puede costar hasta la vida no cumplirlo. Ya este país sabe lo cerca que puede estar la muerte de cada uno y todos, no hay que salir a la calle, el odio engendrado por el discurso violento, por la falta de principios, puede llegar hasta su casa y usted sabe que escuchar a los candidatos del chavismo ofrecer que acabarán con la inseguridad después de diez años de verla crecer, es mentira.
CAMINO DE LA CASA BLANCA
Hay un mensaje publicitario obligado en los canales privados que dice: "La Venezuela de verdad". Nosotros, los que adversamos, somos, obviamente, la de "mentira": Pero aquí estamos. Porque mientras Hugo Chávez espera que Barack Obama, le sirva la alfombra roja para recibirlo y lo trate como exije, "de tú a tú", este pueblo decente, avergonzado y humillado tantas veces y por tantos años está listo para enfrentar todas las trampas con su presencia en las mesas electorales.
¡Porque llegar a la Casa Blanca pasa primero por el 23 de noviembre!
UN PAÍS DISMINUIDO
Hoy como nunca Venezuela está disminuida ante el mundo. Las Farc, socios en el ideal; los pleitos e insultos a mandatarios y funcionarios internacionales, los riesgosos pactos con Rusia e Irán, la propia victoria de Obama, la inflación, las expulsiones de embajadores y de nuestro personal inexperto y prepotente en Estados Unidos, la regaladora compra conciencias que cuesta millones de dólares a Venezuela, la corrupción, y pare usted de contar. Pero este 23 de noviembre es cuestión nuestra. Sólo los venezolanos podemos y tenemos que cambiar las reglas de juego.
Gente, mucha gente votando, gente imposible de contener.
VOTAR NO ES COMPLICADO
Usted decide por cual tarjeta quiere elegir a su candidato y esa le guía. No tema preguntar, informarse. Es su derecho y esta vez nos puede costar hasta la vida no cumplirlo. Ya este país sabe lo cerca que puede estar la muerte de cada uno y todos, no hay que salir a la calle, el odio engendrado por el discurso violento, por la falta de principios, puede llegar hasta su casa y usted sabe que escuchar a los candidatos del chavismo ofrecer que acabarán con la inseguridad después de diez años de verla crecer, es mentira.
CAMINO DE LA CASA BLANCA
Hay un mensaje publicitario obligado en los canales privados que dice: "La Venezuela de verdad". Nosotros, los que adversamos, somos, obviamente, la de "mentira": Pero aquí estamos. Porque mientras Hugo Chávez espera que Barack Obama, le sirva la alfombra roja para recibirlo y lo trate como exije, "de tú a tú", este pueblo decente, avergonzado y humillado tantas veces y por tantos años está listo para enfrentar todas las trampas con su presencia en las mesas electorales.
¡Porque llegar a la Casa Blanca pasa primero por el 23 de noviembre!
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