
Intolerancia entre “revolucionarios”
Como una muestra evidente de intolerancia “revolucionaria”, el alcalde de Piar y candidato a la reelección por el Partido Comunista de Venezuela, Francisco Contreras, y el aspirante al puesto por el PSUV, Gustavo Muñiz, se cayeron a golpes -este martes- en plena Plaza Bolívar de Upata, en el municipio Piar.De acuerdo con los testigos del incidente, la pelea comenzó porque Contreras se “apoderó” de la “esquina roja, rojita” de los representantes del partido de Gobierno. El enfrentamiento además involucró a los simpatizantes de cada grupo, lo que ameritó la intervención policial para controlar la situación.

Upata.- En la pelea también participaron funcionarios del Ejecutivo regional, entre ellos, el comisionado del gobernador en Piar, Arsenio González, que en vez de llamar a la calma, fungió como promotor de la vergonzosa escena de golpes, según revelaron testigos.
Además, en el lugar de la pelea se presentó la militancia del PSUV, mientras que del otro lado estaban los directores y obreros del ayuntamiento, dirigidos por el burgomaestre, aseguraron quienes estaban presentes en el lugar del incidente.
Los hechos comenzaron en la mañana de este martes, cuando los militantes del PSUV se presentaron en el lugar al que han denominado “esquina de la revolución” desde hace un mes para hacer su acostumbrada campaña. Allí se encontraron con que el alcalde Contreras les había tomado el lugar para realizar proselitismo político, generando rabia y malestar entre los simpatizantes del partido de Gobierno.
Desde ese instante, se inició un intercambio de palabras obscenas, entre los dos grupos, y poco a poco se fueron acumulando más personas, mientras los ánimos se caldeaban.
Luego de varios empujones, insultos y una constante lucha para saber quién era más chavista que el otro, las cosas se salieron fuera de control.
Versión “patriótica”
En representación de la Alianza Patriótica que apoya al candidato por la reelección a la Alcaldía de ese distrito, Carlos Álvarez, visitó la sede principal de Correo del Caroní para “aclarar” que el “punto rojo” ha sido el lugar de concentración de los partidos simpatizantes del Gobierno y no del PSUV.
Según Álvarez, Contreras les habría solicitado el toldo a los dirigentes del Partido Socialista, pues ofrecerían ahí una rueda de prensa en la mañana del martes. Aseguró que personas con cuchillos hirieron a seis mujeres y dos hombres y que también el alcalde resultó afectado en una mano.
Acusó a sus contrincantes de haber rociado una sustancia llamada “paralice”, a uno de los directores de la Alcaldía cuando éste intervino para calmar la trifulca.
El activista político denunció que el “grupo Rangel” ha arremetido contra ellos en reiteradas oportunidades y “han destruido la propaganda de los candidatos poniendo encima la de ellos”.
Candidato boxeador
El candidato del PSUV Gustavo Muñiz trató de sacar al alcalde Contreras del toldo rojo, pero fue repelido a golpes por los seguidores del alcalde, originando una batalla campal entre los dos grupos, resultando varias personas heridas.
Efectivos de la Policía del estado Bolívar y la municipal se presentaron como mediadores, pero no tuvieron mucho éxito en sus intentos, pues la pelea siguió.
Cada cierto tiempo la situación se tornaba más tensa, desde cualquier lugar volaban objetos contundentes contra los grupos, afectando también a los transeúntes y comerciantes que se vieron obligados a bajar las santamarías, debido a la situación de violencia desatada.
Molestia colectiva
El asombro de quienes presenciaron tal situación no daba crédito a lo ocurrido, pues se trataba de una situación de violencia que involucraba a dos grupos simpatizantes del presidente Chávez.
Ambos grupos insistían en comprometer a sus seguidores, exigiéndoles defender una supuesta causa denominada “revolución”, situación que generó el rechazo de quienes creen que la política es parte de la formación ciudadana y no un acto de pasiones personalistas.
Anadia Goncalve, conductora, expresó su malestar, pues quedó atrapada en medio del obstruido tráfico, provocado por la reyerta protagonizada por Contreras y Muñiz.
“Estoy muy molesta, cómo es posible que cierren las calles, para ellos hacer sus peleas, mientras que nosotros resultamos afectados por sus disputas”, añadió.
Jean Carlos Odremán, conductor del transporte público, calificó el acto de los dos simpatizantes de Gobierno como un abuso para quienes desean vivir en paz y trabajar. “Muy malo, lo que estamos viendo, yo les pido que por lo menos, respeten al pueblo”, señaló.
Diego Peña, transportista, manifestó que este tipo de escenas dan tristeza, pues el colectivo ve a sus líderes en una situación de golpes y “patadas”. “Yo no entiendo cómo aspiran a gobernar, cuando no se ganan ni el respeto de la gente. Me siento afectado, porque con esto perdí el tiempo”, finalizó.
Continúa la pelea
Luego de varias horas de confrontación y ante la actitud terca de los protagonistas de no dar su brazo a torcer, los simpatizantes del PSUV, dirigidos por Gustavo Muñiz, instalaron su punto de contacto frente al Ayuntamiento, originando una atmósfera de tensión con los seguidores del alcalde Contreras.
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