CANARIASVENEZUELA

domingo, 12 de octubre de 2008

VIENE POR TODO....

Quiere controlar y perpetuarse por las buenas o por las malas



A pesar que lo jure, se disfrace o se moleste cuando alguien lo dice con fuerza, Hugo Chávez Frías no cree en la democracia, la pluralidad, la libertad y la alternabilidad. Hay suficientes evidencias de cómo usa al soberano para sus intereses y ambiciones. Chávez no cree en la pluralidad de ideas, sino en un pensamiento único que por supuesto es el de él. El Presidente no cree en los liderazgos emergentes, sino sólo en el de él. A Chávez le disgusta la alternabilidad democrática y sólo aplaude la permanencia de él en el poder por los siglos de los siglos.
El viene construyendo un modelo socialista ajustado a su medida. El quiere el control de todo y la subordinación de todos. Por eso sueña con ganar todas las Gobernaciones y Alcaldías. De allí el eslogan de campaña que en el fondo lo que quiere decir: Viene por todo, quiere todo.El frenazo que le propinó el pueblo con la derrota en el referendo de la reforma constitucional, detuvo por un tiempo su ambición desmedida. Pero vía habilitante y con la colaboración de sus serviles de la Asamblea Nacional, nos metió buena parte de la reforma como un contrabando.Pero le falta algo. Un detallito que sólo podrá coronar si sale victorioso de las elecciones del 23-N. Sólo si sale fortalecido con un triunfo en la mayoría de las Gobernaciones y Alcaldías tendrá la fuerza para alcanzar ese trofeo pendiente: la reelección indefinida.Por eso se prepara para la guerra de votos. Por eso suspende Alo Presidente para echarse encima a sus bacalaos y tratar de detener una derrota casi segura. De aquí pa’ lante lo que viene es candela, porque Chávez sabe que de las elecciones de noviembre depende la perdurabilidad o la muerte de la revolución.No quiere elecciones, pero hasta ahora no tiene más remedio. Intentó incendiar el país y no pudo. Quiso generar el caos con el show del magnicidio y del supuesto golpe de Estado, pero nadie le paró pelota y sólo sus actores de la Asamblea Nacional siguen con el montaje.Nada de lo que ha intentado hasta ahora le ha servido. Parece que se le mojó la pólvora y no disparan sus cañones. Ante ese escenario adverso y ante unos números que no le cuadran en el corredor electoral del país, no tiene más remedio que salir a echarle un camión de coroticos para frenar la debacle.Por eso enciende su discurso para insultar, descalificar y amenazar. La desesperación es una pésima consejera y por eso en medio de su angustia comete la barbaridad de amenazar con no enviar recursos a las Gobernaciones y Alcaldías opositoras, como si el Tesoro Nacional fuera de su propiedad.El miedo a la derrota que marcaría el silencio en el monitor cardiaco de la revolución, lo hace cometer costosos errores que sólo hacen que la tumba de su proceso sea más honda. Con cada una de sus amenazas, caen sus candidatos en aquellos estados donde el Chavismo no es el único empleador y por ende no es la fuerza que domina y manipula.Bien lo dicen los asesores de muchos de sus bacalaos, cuando alegan que con cada insulto, amenaza o error de Chávez, los aspirantes caen y caen en la sintonía popular. Los tiempos en los cuales los discursos grotescos y radicales calaban, pasaron y la gente sólo quiere votar en silencio, en paz y defender su futuro en el marco de la democracia y la libertad.Con el fin de consolidar su hegemonía, saca la Ley de Ordenación y Gestión del Territorio que mata a las Gobernaciones y Alcaldías al convertirlas en un apéndice fiel y obediente a los pensamientos y sueños del Gran Capataz de la hacienda nacional. Pero eso le tumba más votos. Con eso atenta contra sus propios liderazgos. Ni siquiera a los chavistas más rancios les gusta que les impongan, que los controlen y los pisoteen. No aprendió la lección del 2-D.Pero Chávez insiste y viene por todo, por todos y para siempre. De salir fortalecido en las elecciones de noviembre, le pisará el acelerador a la revolución y pasará por encima a todos los que no crean en su revolución y vendrán con el cuento de la necesidad de preguntarle al pueblo mismo si aprueban la reelección indefinida presidencial.Por eso es vital que los venezolanos demuestren en silencio y con la fuerza de los votos que quieren seguir eligiendo a sus Gobernadores y Alcaldes, que ratifiquen que el socialismo no es lo que quieren y que la democracia es el sistema que van a defender. Y sobre todo confirmar que el Presidente tiene y seguirá teniendo fecha de vencimiento.Si usted no quiere quedar en manos de un Presidente eterno, vote. Si usted no quiere el socialismo, vote. Si usted quiere seguir teniendo la potestad de decidir mediante el sufragio quien será su Gobernador o Alcalde, vote. Si usted quiere seguir vivir en una Venezuela diversa, plural, respetuosa y tolerante; vote. El voto es el único cañón que tiene el pueblo venezolano.

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